“No te preocupes por encontrar la persona indicada, preocúpate por ser la persona indicada”
Ustedes, queridos jóvenes, ¡son la esperanza de la Iglesia!.
Las tendencias y las pulsiones instintivas no son malas. Lo malo es separarlas del espíritu y desconectarlas de los valores que les dan su alcance y sentido.